MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, PAYSANDÚ, URUGUAY, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Mientras el Real Tiempo del Universo se detiene cada vez que desciende a la Tierra un Mensajero Divino de Dios, así debería detenerse el discípulo de Cristo en el momento en que él está por recibir una grandiosa Gracia; porque en el Real Tiempo del Universo no existe el pasado, solo el recuerdo o la memoria de una tarea cumplida.

En el Real Tiempo no existen semejanzas, sino igualdades. Se manifiesta en ese Real Tiempo el camino del Propósito, el que es planteado para todos los ángeles de Luz.

En la obediencia el Real Tiempo es aceptado, porque él es parte de la esencia y de la experiencia de evolución.

En el Real Tiempo no existen las formas, solo existe el sentido de las mismas para que cada ángel creado pueda progresar en amor al servicio de Dios. Las bases de ese tiempo son las Leyes y los principios creadores. En el Real Tiempo existe una escala que es reconocida por todos los ángeles del universo. Esta es la escala del amor y de la unidad, es algo que hace mover al Real Tiempo como experiencia de evolución.

En esas escalas están todas las bases para la experiencia, porque en el Real Tiempo el sentido de todo está en el conocimiento que surge de la sabiduría y en el servicio que hace humilde a cualquier corazón.

En el Universo, el Real Tiempo no pasa ni tampoco es estático, es un tiempo divinizado que está marcado por la elevación y la trascendencia de todas las formas creadas.

En el Real Tiempo existe el eterno presente que es el estado de positiva permanencia, es la unificación constante con la esencia y el Propósito de la Divinidad, de la Fuente.

El Real Tiempo es una corriente única de energía, es el hilo que une el principio con el fin para que en el Alma de la Creación se viva una relación armoniosa con todo lo manifestado.

El Real Tiempo no tiene memoria de los hechos sino registros de las experiencias en una escala mayor de vibración. Es un tiempo desconocido.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los guía al profundo despertar,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz