MENSAJE DIARIO DE MARÍA, ROSA DE LA PAZ, TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE FIGUEIRA, MINAS GERAIS, BRASIL, AL VIDENTE FRAY ELÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN

Hijo:

No busques el camino de la perfección fuera de ti, él está presente en tu universo interno.

El camino de la perfección se alcanza a través del servicio permanente, de la donación espontánea, de la unidad inquebrantable e inalterable con Dios. Busca este camino de perfección a través de tu esencia, que sabe cómo encontrarlo.

La perfección no es vanagloria. La perfección no es autorrealización. La perfección carece de prestigios y de reconocimientos.

En ti está la perfección, porque Dios se hizo humilde y pequeño para que Sus criaturas la conocieran.

El propio Cristo es modelo de perfección humilde y desinteresada para todas las almas.

La perfección no ostenta beneficios, ventajas o premios.

La perfección está llena del sacrificio y de la renuncia que los corazones pueden vivir todos los días.

La perfección no es sufrimiento, no es abandono, no es dolor.

La perfección tiene su propia ciencia y su propia autonomía, porque es parte de uno de los Dones de Dios.

La perfección no es reconocimiento ni tampoco es garantía.

La perfección es vacío de sí y entrega absoluta de todo, es dejarse estar en donde se debe estar, sin querer ni aspirar nada más para sí mismo.

Por eso, la perfección, como camino, es humildad, es reverencia, es sostén de los valientes y aliento para los oprimidos.

La perfección camina de la mano del amor, porque el verdadero amor siempre gana. El amor nunca pierde ni tampoco se preocupa. Por eso el amor es perfecto, porque es simple. El amor es incondicional y eso lo hace perfecto, pero no orgulloso.

La perfección es fe.

¡Les agradezco por responder a Mi llamado!

Los bendice,

Vuestra Madre María, Rosa de la Paz