Sábado, 20 de julio de 2013

Mensajes semanales
MENSAJE SEMANAL, RECIBIDO EN EL FORTÍN DE SANTA ROSA, CANELONES, URUGUAY, TRANSMITIDO POR LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A MADRE SHIMANI

Mis amados hijos:

Alabado sea Jesús, Nuestro Señor, y viva por siempre en vuestros corazones.

Cuántos desafíos, para la consciencia en este tiempo, llegan a vuestras vidas en forma acelerada.

Hace mucho tiempo, Mi Hijo le dijo a esta humanidad que Sus Fieles Discípulos en este tiempo harían cosas más grandes que las que Él hizo, porque esperaba de todos ustedes que pudieran enfrentar desafíos más grandes y todos han comprendido que se refería al sufrimiento.

Pero Él también les dijo, que había muerto en la cruz para que nadie mas tuviera que vivir Su Pasión de esa manera.

Hoy los desafíos son otros, porque Él necesita que todas las consciencias de este mundo sepan que está retornando, trayendo el Perdón y la Misericordia de Dios para todos sin excepción; necesita que Sus Obreros Fieles hagan resonar ese anuncio en todo el planeta, sin tiempo y sin descanso.

Él necesita que muchos de Sus Hijos transformen sus vidas en una vida de apostolado, de entrega a Su Sagrado Corazón, para que así sean transmisores de Su Divina Misericordia para toda la humanidad.

En este próximo tiempo, Sus Amados Apóstoles del nuevo tiempo se multiplicarán y difundirán Su Mensaje de Amor, Perdón, Fe, Servicio y Misericordia; contarán con todos los medios disponibles en el mundo para que eso se haga realidad.

Los tiempos ya son, y para que la purificación planetaria encuentre a las almas preparadas, reconciliadas con Dios Creador y con firmeza en sus almas y mentes, ese mensaje deberá llegar hasta los confines del mundo sin demora.

En este tiempo, la voz del Maestro se escuchará al unísono en todo el planeta, para que todas las almas que esperan Su Amor, Su Paz y Su Perdón lo escuchen, estén donde estén.

Es por eso, Mis amados, que todos deben abrir sus mentes y sus corazones para que cosas inusitadas ocurran y todo aquello que fue creado por el hombre con fines egoístas se vuelva un instrumento del bien y transmisor de la Buena Nueva: el Cristo Salvador llegando está.

Adelante, hijos amados; no teman porque Yo estoy con ustedes acompañándolos y resguardándolos de todo mal.

En ustedes Mi Hijo ha puesto Su Confianza y Su Amor de Maestro, Padre, Hermano y Amigo.

Sigan Sus Instrucciones en obediencia y entrega y verán la mano de Dios Creador obrar en esta Tierra.

Los bendigo, los amo y los acompaño siempre.

Gracias por estar hoy Conmigo.

María, Madre de la Paz y la Divina Misericordia