Centro Mariano de Aurora

Paysandú, Uruguay


En la celebración anual del día de la Virgen de la Divina Concepción de la Trinidad, el 31 de diciembre, Ella nos hizo el siguiente pedido:
 
"Deseo profundamente que este mensaje sea escuchado en todos los rincones del planeta".

Un pedido que en aquella noche de Gracias, fue dejado como una señal especial para todos.

Que podamos unirnos a este propósito divino.
Que este mensaje, traducido en varios idiomas, pueda ser difundido por todo el planeta.
Que todos los corazones puedan recibir la Luz de las Revelaciones transmitidas a través de este importante mensaje de María, Madre de la Divina Concepción de la Trinidad.

¡Gracias!

 



Transcripción y mensajes

Aparición de la Madre Divina - Centro Mariano de Aurora, Paysandú, Uruguay
Miércoles, 31 de diciembre de 2014, a las 19.30

Con mucha alegría nos reunimos el 31 de diciembre para celebrar el día de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad.

En este día conmemoramos esta nueva faz de la Madre Celestial, que desde el año 2007 anuncia al mundo un último ciclo de apariciones y mensajes para la humanidad, con grandes revelaciones.

En la aparición del 24 de diciembre se invitó a los peregrinos para que esta fecha ofrecieran flores blancas en el altar. Así sucedió y un hermoso y sencillo arreglo se confeccionó con las flores traídas.

El altar estaba adornado con muchas flores blancas, flores que representan la pureza que Ella trae para nuestras vidas, como nos dijo en su mensaje.

Antes de comenzar el trabajo de oración se leyeron los mensajes que Nuestra Señora transmitió durante la mañana, y pidió que colocáramos especial atención en Sus palabras.


Mensajes Transmitidos:

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Luego de una intensa oración y devotos cánticos, los videntes se aproximaron al lugar donde percibieron que Nuestra Señora aparecería. Se pidió que tres hermanas de la Orden Gracia Misericordia, que habían asumido nuevos votos recientemente se aproximaran al estrado, y en cuanto se cantaba Inmaculada Señora de la Paz, la Madre Divina apareció, permaneció en silencio por unos momentos, luego comenzó a transmitir Su mensaje.
 

Fray Elías del Sagrado Corazón transmite las palabras de la Madre Divina

Mi Pureza original hoy se expande al mundo. Bienaventurados  aquellos que abren su corazón para recibir Mi Presencia.

En este día tan importante para Dios, el Altísimo, Mi Corazón se ennoblece ante la presencia de Sus hijos y agradece a aquellos que han sido perseverantes a Mi llamado. En ellos está la Nueva Iglesia de Cristo, el advenimiento del nuevo tiempo, la Misericordia que todo transforma.

Hoy Me revelo a ustedes sin velo, para que puedan contemplar Mi Virginidad.  

Deseo que todas las mujeres del mundo, a través de Mi Corazón Inmaculado alcancen la alianza y la unión con Cristo, para que así estén unidas al Esposo Celestial y en consecuencia al Padre Eterno.

Hoy Mi Corazón les ofrece el Amor del Universo.

Mis pequeños, agradezco estas flores blancas que han concedido a Mi Corazón. Este es el símbolo perfecto de vuestro amor por Mi Corazón Inmaculado. Yo también estoy presente en las cosas más simples.

En este último día del año, en donde muchas almas se distraen de Dios y buscan las cosas del enemigo, Yo vengo como la Nueva Aurora para hacer amanecer en vuestras vidas el camino hacia Dios el Señor, aquel que Él necesita que ustedes recorran mediante la oración y la conversión.

En esta noche tan infinita, Mi Corazón se ennoblece y los consagra.

Mi Corazón agradece a todos los seres de este mundo y a todos los grupos de oración, que en las diferentes partes del mundo, viven Mi Principio de Maternidad a través de las Sagradas Faces ó Aspectos, que Yo he manifestado para las naciones del mundo.

Deseo en esta noche, Hijos Míos, que todos los varones de la tierra hagan un lazo de amor con Mi Corazón y acepten el matrimonio que Yo les ofrezco con Mi Espíritu Purísimo y Virginal, así como San José lo aceptó  desde el principio, y Su gran obra de humildad se expandió en Amor por toda la Tierra.

Formo a  los consagrados como los nuevos esposos que se casarán con la Madre Celestial, para que la esencia divina de la consagración se derrame sobre los corazones simples y sobre los buscadores de la Verdad y del Amor.

Así Yo también ofrezco en esta noche, en nombre de Cristo, el casamiento a todas las mujeres de la Tierra, especialmente a las que se han consagrado hace poco tiempo al Sagrado Corazón de Jesús y asumieron nuevos votos de compromiso con Dios.

Mi Hijo está tan, pero tan agradecido por el ejemplo de estas tres nuevas esposas que han dado pasos en la fe y en la confianza. Dios ha escuchado sus súplicas y Él derramará Su Gran Promesa sobre ellas.

De esta forma hijos Míos, durante un fin de año donde la humanidad se libera demasiado y busca la libertad propia, Yo les doy en esta noche, sobre este escenario de Luz, sobre este templo de consagración a Mi Corazón, el verdadero testimonio de la unión espiritual con Cristo mediante estas siervas de Dios, que escucharon Su llamado en diferentes tiempos y momentos, y que el Universo hoy las ha unido para que expresen la Sagrada Consagración a Dios, al Altísimo.

En esta noche de Gracias, Yo les traigo la alianza con Jesús, la alianza con la Madre Divina y la alianza con San José, para que los seres de esta Tierra, en este tiempo tan definitivo, se animen a dar los pasos hacia la gran transformación. No tengan miedo de transformarse, porque por más que Mi Corazón se esté recogiendo, Yo no dejaré de contemplar vuestras esencias.

Hijos amados, hijos del Padre Creador, criaturas de la superficie de la Tierra, Yo los animo, a todos Mis hijos, para que profundicen su consagración. Cada uno sabrá que es lo que puede dar al Señor. No les vengo a pedir cosas imposibles ni pasos gigantes. Yo les vengo a pedir vuestros corazones, porque ha llegado la hora de que vuestros seres enteros reflejen el Corazón de Cristo, Mi Corazón Inmaculado y el Casto Corazón de San José sobre la Tierra.

Si ustedes dieran este simple paso, pero a la vez tan profundo y verdadero, les aseguro queridos hijos que en poco tiempo no reconocerán vuestras vidas porque estarán dentro del Reino de Dios, libres de las maldades de este mundo y de toda la modernidad que convence a las mentes humanas a seguir el camino de la perdición, del ateísmo y de la falta de fe.

Como Madre de la Esperanza, como Virgen Purísima y Castísima, hoy les revelo Mi Energía blanca de Luz y derramo sobre vuestros espíritus, tan pequeños y tan simples, el Misterio de la Pureza Original, el que está guardado en Fátima hace mucho tiempo.

Vuelvan vuestros corazones hacia los Centros Sagrados y no pierdan tiempo queridos hijos, no se dejen convencer por las cosas superficiales. La verdadera pureza del corazón se encuentra en vuestros seres; porque, así como Dios concibió Mi Pureza Virginal y manifestó la Maternidad, en el Amor único y verdadero en vuestros corazones, Hijos Míos, se guarda la Verdad profunda, la que muchos de ustedes desconoce hasta ahora y la que los une desde el principio con el Origen.

Hoy agradezco a todos Mis hijos que, con humildad de Corazón, en esta Fiesta Anual de la Madre de la Divina Concepción de la Trinidad, ofertaron estas flores y estas rosas para poder aproximarse a Mi Pureza Original.

En esta noche sagrada, Yo bendigo cada una de estas flores, cada una de vuestras esencias, para que en el Misterio infinito del amor, algún día, antes del retorno de Cristo, vuestros corazones sean puros y limpios, libres de toda mancha y pecado y estén dentro de la libertad de Dios, viviendo la Nueva Era redentora, el tiempo de los seres misericordiosos, de los que evangelizarán la Tierra Prometida y despertarán en el nuevo tiempo a la nueva humanidad redimida.

Cuando llegue ese tiempo hijos Míos, después que haya retornado Jesús, Yo también retornaré al planeta y todos conocerán Mi verdadera Faz y Mi Gran Tarea Universal en este mundo y en otros. Por eso, a través de los tiempos, a través del silencio y de la oración de Mi Corazón, Yo vengo preparándolos, vengo gestando en la humanidad una oportunidad infinita, una Gracia imprescindible que no podrá borrarse de la humanidad a pesar de las acechanzas del enemigo.

Yo siempre prevaleceré más allá de ustedes, pues iré hasta el final, hasta que al menos un corazón simple se vuelva a cristificar como lo hizo Mi Hijo. Si eso en este mundo llegara a suceder, la raza entera se salvará, muchos no padecerán las catástrofes, nadie adquirirá enfermedades graves y los corazones ya no sufrirán más. Para Dios, el Altísimo, un corazón así habrá alcanzado la redención y la liberación del mal,  y abrirá las puertas a Cristo, Mi Hijo amado, para que retorne en Su Gloria y todos reconozcan la única religión, la que es profesada por la Sagrada Familia. Religión espiritual que no pertenece a este mundo, que mora en los mundos superiores, y que  ustedes conocerán en poco tiempo.

Yo los formo en este siglo como soldados Míos para cumplir con esa gran promesa del Altísimo, y para que puedan dar un poco más. Arriesguense un poco más en total confianza y amor, porque Yo siempre estaré a vuestro lado para guiarlos en el silencio del corazón y siempre abrirles las puertas a la rehabilitación.

Desearía profundamente que este mensaje sea escuchado en los cuatro puntos del planeta. Deseo queridos hijos, y les pido hijos Míos, que el mensaje de esta Aparición de fin de año, sea traducido a otros idiomas para que por medio de la visión interna de cada ser, Mi energía pueda expandirse por el mundo,y para que en esta noche de Gracias, Mi Aurora deje una señal para todos.

Por petición de Mi Hijo Jesús, este mensaje debe difundirse y expandirse por todo el mundo. Para ello debe traducirse a otras lenguas lo más pronto posible, para que las almas despierten a la Pureza Original, reencuentren el camino hacia Dios, pidan perdón por sus faltas, se reconcilien con todo el Universo y puedan reencontrar el camino que han perdido.

Si esto se concreta, grandes conversiones sucederán. Muchas almas se aproximarán a Mi Corazón, especialmente aquellas que se apartaron de la Iglesia de Mi Hijo por las acciones de los hombres. Mi verdadero Corazón prevalece en los corazones simples y se funde ampliamente en todos los que se consagran a Él.

Queridos hijos, en esta noche de Revelaciones, que vuestros espíritus den gracias a Dios y estén atentos, despiertos, disponibles a este llamado universal que Mi gran Espejo Sideral  pronuncia para el mundo. Bajo la compañía de los Ángeles y de los Arcángeles y de todas las estrellas de este Universo, las nueve galaxias de esta realidad están atentas a vuestro "sí", a vuestra confirmación, para que el Plan se pueda restablecer sobre la Tierra y Yo tenga el permiso especial de estar con ustedes un tiempo más.

Deseo tenerlos en Mis brazos, hijos Míos. Muchas noches he pasado cerca de ustedes, escuchando vuestras lágrimas y llantos, vuestras peticiones y aspiraciones. Muchas veces estuve sentada a las mesas de vuestras familias escuchando, en el silencio, a los corazones que clamaban por redención. Muchas veces acompañé vuestras labores para que pudieran percibir Mi Presencia invisible y omnipresente. Muchas veces escuché vuestras almas que Me decían cuánto Me amaban, que confirmaban sus corazones a la unión predilecta con Mi Corazón Inmaculado. Muchas veces, a lo largo de estos años, escuché vuestras peticiones, vuestros sufrimientos y dolores. Y por medio de la Gracia de Dios, en todos los tiempos que hemos pasado juntos, Yo he curado vuestras heridas, cicatrizando con Mis manos vuestros dolores.

No se desanimen hijos Míos, aún están a tiempo de dar el gran paso a la evolución. Solo deseo hijos Míos, que cada día puedan estar más conscientes. No es por acaso que ahora Yo estoy aquí.

¿Han comprendido la Presencia de Mi Corazón y todo lo que Yo realizo para poder llegar hasta aquí?

Piensen  cuántas veces Yo he hecho ese mismo movimiento reflejando el Amor de Dios hacia todo el mundo, para que los corazones se pudieran activar y reconocer su verdadera tarea.

En este momento Yo los vuelvo a consagrar en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

Fray Elías del Sagrado Corazón solicita a pedido de Nuestra Señora que se aproxime una hermana del coro.

Luego, continúa transmitiendo las palabras de la Madre Divina.

Mi puerta ya se está cerrando. Me estoy elevando al Cielo. No olviden colocar en Mi Corazón vuestras peticiones, así como han colocado las flores a Mis pies.

Por medio de esta voz hermana escucharé la voz de Mis hijos, que en este momento planetario y en nombre de la humanidad entera pronunciará a Dios Altísimo, a través de Mi Corazón Inmaculado, la oportunidad de recibir una Gracia mayor. Mediante este acto, hijos Míos, confirmarán que el Plan de Dios es posible en este mundo.

Aquellos que se animen a pedirle a Dios una oportunidad, una cura espiritual, una solución profunda y verdadera, los invito a arrodillarse ante Dios para pedirle, con sinceridad, el perdón en nombre de todo este mundo y de todos los Reinos creados a imagen y semejanza de Dios. Si vuestro amor fuera fuerte como el Mío, Dios los escuchará y Mi Hijo Me permitirá estar un tiempo más con ustedes, hasta que la Aurora sea lo suficientemente visible a los ojos de los impíos y de los que han fracasado en la tribulación.

Escucho vuestro canto.

 

En ese momento la hermana comienza a cantar el Ave María de William Gómez con profunda devoción.

Posteriormente, hermana Lucía de Jesús transmite las palabras de la Madre Divina

Y para este ciclo que llegará, que vuestros corazones estén fortalecidos por medio de Mis palabras, de Mi Pureza, ésta que hoy derramé sobre vuestras consciencias.

Reciban en vuestras esencias, hijos Míos, los Códigos de Mi Concepción en el Universo, para que a partir de este día puedan ser dignos Hijos de Dios y anunciar al mundo el retorno de Cristo y la verdadera faz de Su Sierva, que así como Lo precedió, retornará en el fin para confirmar que el Verbo Divino era verdadero y se manifestó una vez más en el mundo.

Que los Códigos que dejo en vuestras vidas superen todas las pruebas que este mundo les enviará.

Únanse a Mi Corazón.

Únanse a Mis palabras.

Únanse a la Vida que deposito en vuestras vidas.

La Vida Divina, la Vida Universal, en esta noche, desciende sobre el mundo.


Fray Elías del Sagrado Corazón transmite las palabras de la Madre Divina

Hijo Mío, José Trigueirinho, envío para tí Mi Paz, Mi Protección Sagrada, Mi Amor materno y profundo.

Hijos Míos, así como ustedes han dicho que Yo soy el Misterio Infinito de Amor, así lo son, para el Universo, los Sagrados Corazones.

Vuestra voz alegró Mi Corazón. Hoy Me voy de este lugar un poco más feliz.

Gracias hijos Míos, por cuánto Me dan.

Les agradezco, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

 

Fin de la Aparición

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Gracias Madre por cuánto nos das.